Organizar un viaje hoy lo puede hacer cualquiera. Con tiempo, ganas y un par de horas delante de la pantalla, es posible reservar vuelos, comparar hoteles y armar un itinerario. No vamos a decirte lo contrario, porque sería mentirte.
Lo que sí queremos contarte es lo que pasa después. Cuando el hotel no es lo que parecía en las fotos. Cuando el vuelo se cancela y no sabes a quién llamar. Cuando estás a miles de kilómetros de casa con la familia y algo sale mal a las once de la noche.
En esos momentos, haber ahorrado cincuenta euros deja de tener gracia.